Al cuerno!

Después de una mudanza faraónica, el cambio de vida, la adaptación de Martín a una nueva guardería, lidiar con el polvo de los carpinteros y pasar la aspiradora 3 veces al día para poder respirar, mientras piensas en qué cena tienes que llevar a casa de tu madre para que alimente y duerma al churumbel durante esos tres días de absoluta locura en los que por otro lado es la primera vez que no duermes con él y ni tan siquiera tienes tiempo de preguntarte si querías hacerlo, si este era el plan.

Los planes se cambian sobre la marcha y te adaptas, tú y recolocas la vida y obras de todos los que están a tu alrededor para molestar lo menos posible. Y por si fuera poco, ni tan siquiera puedes descansar como un lirón debido al agotamiento que te recorre el cuerpo y sólo sueñas con cajas y más cajas, con muebles que se rompen y pastillas para el dolor de cabeza perdidas en alguna caja al fondo de un montón de ellas en una habitación que ha dejado de ser habitación antes de serlo para ser un trastero improvisado que se convierte en una pesadilla cuando estás despierta porque no sabes por qué caja empezar a desembalar…

Después de discutir como jamás has discutido con nadie con el de la mudanza porque se han cargado tres muebles y quiere pasarlo por alto sin pagar…

Entonces decides, que en realidad el 8 de marzo es una bobada, que todos los días son 8 de marzo, que todos y cada uno de los días deberíamos de ser conscientes de lo que movemos, de lo que significamos en el mundo, en la familia, en el trabajo, en nuestra casa.
Que todos los días deberíamos sentirnos pilares y sentirnos orgullosas de ello, y que si el pilar se rompe un poco, no somos peores, que si el pilar es más gordo, no somos menos, si es más flaco tampoco, que si el pilar está maquillado porque le gusta, perfecto, si no lo está porque pasa del tema, ideal.

¿La sociedad nos exige mucho? Exijamos nosotros más a la sociedad y menos a nosotras mismas, que normalmente vamos dejando el pabellón bien alto sin pedir reconocimientos ni medallas.
¿Tenemos que estar guapas, sonrientes, pacíficas y serviciales? Ejem! AL CUERNO! Si no me maquillo me van a perdonar, pero me niego a perder el tiempo ensuciándome la cara y dañándome la piel.

YO lo tengo CLARINETE. Quien me quiera, que lo haga por lo que soy y no por cómo voy!

Seamos justas y buenas con las de nuestra especie, no crueles y víboras sin compasión, tendámonos la mano y no un clavo ardiendo al corazón.

Criemos hombres justos y buenos porque en eso, en la educación de un varón está la clave para que no tenga que existir el 8 de marzo!!

Creámonos que PODEMOS, que VALEMOS… y que la opresión a la que hemos estado y estamos sometidas se basa sólo en el miedo que nos tienen!!

Como muestra este dibujo que Castelao se atrevió a publicar (él se atrevía con casi todo), de su serie “Cousas de vida” en los años 20 del pasado siglo.

debuxo castelao

– Dicen que vamos a tener voto las mujeres.

– Si mujer si, a ver quien se atreve después a quitárnoslo.

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