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Me lo pido

Queda más chachi decir “Mi Wist List”, pero vamos , que para que mi madre y mis tías me entiendan, os voy a enseñar las cosas que he decidido pedirme por mi cumple.

Siempre he sido un poco siesa para la típica pregunta: – ¿Y qué quieres por tú cumpleaños?

Normalmente mi respuesta es: – Naaaada, o la muy usada también: – No lo se.

No soy mujer yo de grades necesidades ni caprichos, los zapatos me chifan pero uso 3 pares, siempre lo mismos hasta que los destrozo por completo. Los complementos, depende qué, también me gustan, cosillas sencillas y que no ocupen mucho, pero también puedo vivir sin ellos.

Pero esto año, echandole un poquito de morro, y dado que un año después de mudarnos a New Wonderland seguimos con muchas cosas por colocar y más por comprar he decidido que mis regalos de cumple vayan encaminados a rellenar los huecos que aun no hemos podido adecentar.

Así que os dejo con mis elegidos:

1. Cuadro de Santiago de Compostela de Jorge Arranz: Esto más bien es un capricho, podría vivir sin un cuadro más en mis paredes, pero es que el año pasado le regalé a iPapa el Sky Line de Madrid del mismo autor, y cuando ví el de Santiago de Compostela me enamoré, así que decidí que en nuestro salón estarían Madrid y Santiago.

Cuadro Santiago

2. Sillas Accis de Kenay: Para la cocina, me gustan desde la primera vez que las vi en un Show room en Ciento y Pico Market y he estado unas cuantas veces a punto de comprarlas pero al final me he referenada y he dado prioridad a otras cosas, aunque si alguién me las regala sería un buen momento para quitar las plegables de 6 € de los chinos con las que sobrevivimos hasta ahora. Por cierto Kenay ha abierto tienda en Madrid por si aun no lo sabíais, están en Nuñez de Balboa 59.

kenay

3. Cajón de Madera de Mr. Wonderful Shop: Para intentar ordenar mi mesa del despacho, misión imposible desde que llegamos a este nuestro nuevo hogar.

cajon

4.Lata de galletas de El SOL Y LA LUNA: Porque la que tengo también es de los chinos y queda fatal en mi cocina , esta quedaría TAN acorde al resto de la deco… ahí lo dejo señores… si no conocéis esta tienda… estáis tardando, yo no conozco la tienda física porque están en Santander, pero las cosas que ve en Instagram… son preciosas; además hacen muchas cosas a mano ellos, visita obligada cuando vaya a Cantabria.

Biscuits

5. Escurre cubiertos JUMBO: No me digáis que esto no es una monería! Yo soy la loca de los elefantes, verdad es, son mis animales favoritos, pero es que además lo veo muy útil para que no se quede el agua acumulada, lo cual me da mucho asquete o se caiga en la encimera poniéndolo todo perdido…

SElefante

6. Placa metálica “House rules” de Mr. Wonderful Shop: No necesita explicación: ES LO MÁS! LA necesito! jaja

Shomerules

 

Se aceptan todo tipo de regalos, no os vayáis a pensar, esto es sólo lo que idealmente me gustaría recibir, pero es como la carta de los Reyes Magos, que te pedías el Baby Feber y acababas con un pijama, un paraguas y una mochila para el cole nueva, jaja.

 

 

32 marzos, y yo con estos pelos!!

Hace poco me preguntaron haciéndome una encuesta: – ¿Cuántos años tienes?

Y me quedé en blanco mientras mis engranajes cerebrales intentaban buscar ese dato en el disco duro.

En la carpeta que contiene datos numéricos pude encontrar en la primera búsqueda rápida:  la proporción de leche y cereales, la talla de pañal que usa en la actualidad el heredero de nuestras deudas, los 10,080 kilos y los 80 centímetros que pesa y mide el mismísimo fruto de mi vientre, con los correspondientes percentiles de peso y altura a los que corresponden dichas medidas,  la edad del churumbel en meses, días, horas y minutos, incluso la dosis de Apiretal y Dalsy ajustada a su peso. Pero por edad propia, la última registrada era 30, que parece ser que fue cuando dejé de existir incluso para cumplir años…

Como tenía que contestar algo y todo esto ocurrió en décimas de segundo, intenté ganar tiempo (que en ese momento te parece una idea inteligente, pero muy probablemente quedes como una estúpida y mejor estarías callada) diciendo: – Pues te vas a reír, pero ahora mismo no sé si tengo 30 ó 31.

Gracias a los maratones de cálculo mental a los que me sometió mi madre mientras caminábamos al colegio pude hacer la resta entre el año actual y el de mi fecha de nacimiento mientras decía la bobada y entonces, descubrí que efectivamente, tengo 31, pero bien poco me queda para cumplir los 32. HORROR!! Exactamente restan 20 días para mi cumpleaños.

¿Qué ha pasado con los dos últimos años de mi vida? ¿el año pasado no celebré mi cumpleaños? ¿qué me regalaron? Encefalograma plano. NO HAY BASE DE DATOS PARA ESA PETICIÓN.

Parece una tontería, pero de repente te das cuenta de que de verdad la vida pasa muuucho más rápido cuando llegan los niños, eso que siempre has oído decir a “los mayores”, que por lo que parece ya eres mayor y tú sin enterarte de que te habían invitado a la fiesta!!!

En ese momento me rebelé contra mi maternidad y contra los percentiles, contra las comparativas de marcas de pañales y los post titulados “5 imprescindibles en puericultura”.

Pensé en celebrar el megafiestón que no celebré a los 30 y hacerme la moderna haciendo invitaciones handmade y contratar a un camarero resultón que prepare Gin Tonics, (que creo que ya estaban de moda antes de que dejara de cumplir años, pero como estaba en estado de buenaesperanza y haciendo mi comparativa de carritos y Grupos 0 no me había enterado) e invitar a todas mis amigas de norte a sur y en las coordenadas GPS habidas y por haber y hacer una fiesta de pijamas de diseño mientras me entregan los regalos de mi wishtlist.

Y estaba yo como la lechera del cuento imaginándome GinTonic en mano con un look súper ideal y por supuesto, los kilos del postparto que han decido quedarse cual oKupas no entraban en la recreación del sarao, vamos que hasta tenía encima la nube saliendo de mi cabecita con la que se ilustran estas cosas oníricas.

Pero como a la lechera, se me rompió el cántaro antes de ir a ningún lado. M se puso a llorar porque despertaba de su microsiesta (creo que soñé yo más despierta que él dormido) y iPapa entró por la puerta con el extracto del banco comentándome lo justos que llegamos a fin de mes con esto de la obra que estamos haciendo en la que será nuestra casa nueva.

¡Eso si que es un sarao! ¿para qué quiero más fiestas?

Así que mientras rescato a M de su cuna se abre sobre mi otra nube, en esta estoy yo, soplando las velas de una tarta normalita, o pudiera ser incluso una magdalena, (que no un muffing) con Martín sentado en mis rodillas mirando la llama embobado mientras iPapa canta el CuMpLeAñOsFeLiZ y detrás de él está el resto de mi familia.

Porque como ya les dije cuando les invité a entrar, no soy una moderna, ni una madre súper, que hoy está de juerga y mañana te monta una manualidad con purpurina y goma EVA mientras sufre la resaca, los kilos siempre me han sobrado y los postparto se han unido a los añejos como amantes en celo. Mis amigas están dispersas por la geografía española al menos las que más y no van a venir a ningún fiestón cumpleañero, y lo más importante, NO ME GUSTA LA GINEBRA y no voy a sucumbir a beberla para ser guay!!!

Y así llega el equilibrio, tengo que ser consciente de mi existencia individual a partir de ahora aunque sea un poquito más, pero soy feliz con lo que tengo, con lo que iPapa y yo hemos creado, con Wonderland y nuestra pequeña familia a punto de mudar de ubicación.

Así que próximamente les enseñaré mi WISHTLIST en castellano, porque parte del equilibrio entre ser madre y seguir siendo un ser vivo con necesidades y gustos propios, es pensar que “yo lo valgo” y que además de ropa de infante y juguetes y libros para menores de 2 años, pueden hacerme ilusión otras cosas. Que al menos un día al año sea MI día, aunque no necesariamente tenga que ser el de mi cumpleaños.